Rosie es una joven madre que vive en una comunidad cristiana cerrada con su marido y su hija. La llegada del misterioso Sam, un preso fugado, pone de manifiesto la realidad y las limitaciones del mundo de Rosie: tal vez su oculta comunidad religiosa no tenga en cuenta sus intereses. Cuando empiezan a aparecer grietas en el matrimonio, Sam se presenta como su salvador. Pero con su oscuro pasado criminal, ¿dónde reside el mayor peligro, en la secta o en Sam? (FILMAFFINITY)
OPINIÓN
Da miedo pensar que por el mundo existe sectas como las que plantea la serie, donde todos se deben a la congregación y el contacto con el exterior está prohibido excepto para unos pocos elegidos. Y, como en esta serie, pueden ser un refugio y un aliciente para ciertas personas con problemas de narcisismo y control.












































